Para todos los profesionales del SEO y enterados en la materia, ya sabéis que utilizar proxys puede conllevar innumerables ventajas que ya hemos comentado en otras ocasiones. El incremento de la velocidad de carga de las páginas, el aumento de la seguridad en la navegación y la posibilidad de acceder a lugares restringidos para tu IP son sólo algunos de los beneficios que implica utilizar proxys.

Para todos los profesionales del SEO y enterados en la materia, ya sabéis que utilizar proxys puede conllevar innumerables ventajas que ya hemos comentado en otras ocasiones. El incremento de la velocidad de carga de las páginas, el aumento de la seguridad en la navegación y la posibilidad de acceder a lugares restringidos para tu IP son sólo algunos de los beneficios que implica utilizar proxys.

Sin embargo, a la hora de comprar un paquete de proxys, seguro que muchos de vosotros se ha preguntado qué tipo elegir: compartido o privado. Aunque ambos, en lo que se refiere a características generales, aportan las mismas ventajas a los usuarios, lo cierto es que sí que hay algunas ventajas de ambos por separado que os pueden hacer decantaros por uno u otro.

Proxys compartidos

Son los más extendidos y se caracterizan principalmente por ser usados por distintas personas. Es decir, no son exclusivos para quien los compra, sino que otras personas pueden estar utilizando ese mismo proxy. La ventaja de esto es que son más económicos y que, si no se necesitan para utilidades muy específicas, funcionan perfectamente. Es la mejor opción también para quien quiera iniciarse en el mundo de los proxys y comprobar en primera persona los beneficios que le aportan en su navegación personal y en su trabajo.

Proxys privados

En este caso, las ventajas son mayores. Por un lado, al adquirir proxys privados te aseguras de que sólo un usuario, quien los compra, sea quien utilice estos proxys. Además, proporcionan una velocidad de carga todavía superior a los compartidos (que ya aumentan la velocidad con respecto a la navegación habitual). Y también ofrece alguna que otra ventaja al usuario como, por ejemplo, no solicitar cada dos por tres el código captcha a la hora de comenzar una nueva navegación, algo que puede resultar incómodo en los compartidos. Eso sí, el precio también es algo superior dadas las prestaciones que ofrecen.

Así que si te estás planteando comprar un paquete de proxys, se trata de valorar para qué los quiere utilizar y cuál es la solución que mejor se adapta a tus necesidades.